
En 2025, la ciudad alcanzó 4 m² por habitante, superando los 3,59 m² de 2024, con un total de 5.055.200 m² en parques, plazas y zonas verdes.
Según la Organización Mundial de la Salud OMS, tener acceso a estas áreas comunes, mejora la salud física y mental, reduce el estrés e incentiva la actividad física.
Barranquilla continúa consolidándose como una ciudad que le apuesta al bienestar de su gente. A corte de diciembre de 2025, los indicadores urbanos reflejan un avance importante en la disponibilidad de espacio público efectivo, un factor clave para la calidad de vida de los ciudadanos.
El espacio público efectivo es aquel que las personas pueden usar y disfrutar directamente: parques, plazas, zonas verdes y áreas de encuentro. Es decir, no se trata solo de metros cuadrados, sino de lugares donde las familias comparten, los niños juegan, los jóvenes se reúnen y la comunidad se fortalece.
“Un espacio público recuperado lo transforma todo. Cambia el barrio, cambia el estado de ánimo de la gente con los parques, plazoletas, zonas verdes, queremos que lo disfruten, que lo cuiden. Estamos felices porque le estamos cumpliendo a la gente. Hoy las familias disfrutan de estos espacios sostenibles hechos para el esparcimiento, el deporte y aprovechamiento del tiempo libre de nuestros niños, jóvenes y adultos mayores”, afirmó el alcalde Alejandro Char.
Además, son espacios pensados para todos, donde se promueve la inclusión, el acceso equitativo y la participación de personas de todas las edades, capacidades y condiciones, garantizando que nadie se quede por fuera de la vida en comunidad.
La Alcaldía, en los registros que lleva la Secretaría de Planeación Distrital, cuenta que la ciudad pasó de 3,59 metros cuadrados (m²) en 2024 a 4 metros cuadrados (m²) de espacio público efectivo por habitante en 2025, alcanzando un total de 5.055.200 m² en plazas, parques, plazoletas y zonas verdes. Este crecimiento evidencia el compromiso del alcalde, Alejandro Char, por recuperar, generar y mantener espacios accesibles para todos.
Según un diagnóstico realizado en el POT, para el año 2014 Barranquilla contaba con 0,86 metros cuadrados de espacio público por persona. A partir de allí, el Plan de Ordenamiento Territorial trazó una ruta de crecimiento gradual, estableciendo metas. Este esfuerzo sostenido ha permitido avances significativos. De cara al futuro, la meta proyectada para 2030 es alcanzar los 6 m² por persona, un objetivo que, al ritmo actual, no solo es viable, sino que incluso podría superarse.
En este contexto, se destaca el Malecón de Rebolo, una obra que recupera espacios para la comunidad y resignifica un sector históricamente importante para la ciudad. Este proyecto no solo genera nuevas zonas de encuentro, recreación y esparcimiento, sino que también impulsa la integración social, dinamiza la economía local y fortalece el sentido de pertenencia de los habitantes, mejorando de manera significativa su calidad de vida.
