
El Gobierno nacional expidió el Decreto 1428 de 2025, con el que estableció un mecanismo diferencial de estabilización del precio del diésel (ACPM) para los vehículos de servicio particular, diplomático y oficial.
La medida busca corregir el uso de los subsidios a los combustibles y reducir el impacto fiscal que estos han tenido sobre las finanzas públicas.
De acuerdo con el decreto, durante varios años el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) terminó cubriendo parte del consumo de diésel de vehículos que no prestan un servicio público de transporte, lo que generó un costo fiscal elevado. En ese contexto, el Gobierno determinó que el precio del ACPM para los vehículos particulares, diplomáticos y oficiales se acerque al valor de referencia internacional.
El mecanismo diferencial establece que, para estos vehículos, el ingreso al productor del diésel será como mínimo el precio de paridad internacional, sin superar el precio de paridad de importación. La reglamentación de la metodología para calcular dicho ingreso quedará a cargo de los ministerios de Hacienda y Crédito Público y de Minas y Energía.
El decreto excluye de manera expresa a los vehículos de servicio público de carga y de pasajeros, que continuarán accediendo al esquema vigente del FEPC. Según el Gobierno, esta exclusión busca evitar efectos sobre los costos del transporte, los precios de los alimentos y el gasto de los hogares.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, señaló que la decisión apunta a focalizar los subsidios donde existe una función social. “El subsidio a los combustibles debe estar donde cumple una función social. Proteger al transporte público es proteger el empleo, la producción y el costo de vida de millones de familias”, afirmó.
