
Las transferencias monetarias del Gobierno del presidente Gustavo Petro, administradas por Prosperidad Social, contribuyeron de manera significativa a la reducción histórica de la pobreza monetaria y la pobreza monetaria extrema en Colombia, de acuerdo con el análisis realizado por la entidad a partir de las cifras oficiales presentadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Según el informe, estos programas aportaron a la disminución de la pobreza monetaria nacional en 1,5 puntos porcentuales (p.p.), y de la pobreza monetaria extrema en 1,6 p.p. durante 2025. El impacto fue aún más relevante en las zonas rurales, donde las transferencias contribuyeron a reducir la pobreza monetaria en 3,0 p.p. y la pobreza monetaria extrema en 3,1 p.p.
El director de Prosperidad Social, Mauricio Rodríguez Amaya, destacó que los resultados evidencian la importancia de las políticas de inclusión social y de las ayudas económicas dirigidas a los hogares más vulnerables. “Las transferencias monetarias del Gobierno nacional continúan demostrando un efecto determinante en la reducción de la pobreza. Sin estos apoyos la pobreza habría sido mayor, especialmente en las zonas rurales y en ciudades como Florencia, Montería, Quibdó, Sincelejo y Pasto”, afirmó.
Las cifras del Dane muestran que la pobreza monetaria pasó de 36,6% en 2022 a 28% en 2025, una reducción de 7,8 p.p. En términos absolutos, cerca de 3,9 millones de personas superaron esta condición durante el periodo. Asimismo, la pobreza monetaria extrema cayó de 13,8% a 9,6%, una disminución de 4,2 p.p., lo que significa que aproximadamente 2 millones de personas dejaron de estar en situación de pobreza extrema.
Por primera vez desde que se realiza esta medición, la pobreza monetaria extrema se ubicó por debajo de los dos dígitos. Tanto la pobreza monetaria como la pobreza monetaria extrema alcanzaron los niveles más bajos registrados en la historia reciente, tanto en las áreas urbanas como rurales del país.
El análisis también señala que el mercado laboral fue el principal impulsor de la reducción de la pobreza, gracias al crecimiento de los ingresos reales en todos los niveles de ingreso de la población. De igual manera, la desigualdad registró su mayor reducción en los últimos 14 años. El coeficiente de Gini pasó de 0,551 en 2024 a 0,531 en 2025, alcanzando su nivel más bajo de los últimos siete años.
“Reducir la pobreza es uno de los principales propósitos de este Gobierno para avanzar hacia una mayor justicia social. Los resultados reportados por el Dane muestran avances significativos y evidencian que el fortalecimiento de las capacidades de la población, junto con los ajustes realizados al sistema de transferencias y a la política de inclusión social, están contribuyendo a mejorar las condiciones de vida de millones de colombianos”, concluyó Rodríguez Amaya.
