
Más allá de una obra de infraestructura y movilidad, la renovación de la calle de la Media Luna, representa el rescate de uno de los lugares más emblemáticos en la historia de Cartagena y del barrio Getsemaní.
La restauración entregada por el alcalde Mayor de Cartagena, Dumek Turbay Paz, devuelve protagonismo a una vía que durante siglos fue la única entrada terrestre hacia la ciudad amurallada y escenario clave del crecimiento urbano, comercial y cultural de Cartagena.
Hoy, con un nuevo rostro urbanístico, la Media Luna revive parte de la memoria histórica que convirtió a esta calle en uno de los símbolos más importantes de Getsemaní.
“Son sitios emblemáticos de la memoria que hay que mantener para que nos veamos como en un espejo lo que hemos sido como sociedad, pero también cómo ha ido evolucionando la ciudad”, expresó Moisés Álvarez, historiador y director del Museo Histórico de Cartagena de Indias.
Y agregó: “Creo que eso genera cada día más sentimiento de identidad de lo que es ser cartagenero”.
La única entrada terrestre a Cartagena
La historia de la Media Luna se remonta a finales del siglo XVI, cuando Cartagena comenzó a expandirse más allá de lo que hoy se conoce como el Centro Histórico.
Según explicó Moisés Álvarez, fue precisamente, en este sector donde se construyó una de las obras de fortificación más importantes realizadas por España en América: la puerta de tierra de la Media Luna.
“A finales del siglo XVI, cuando se inicia la primera expansión de lo que había sido la ciudad hasta entonces, lo que hoy llamamos el Centro se expande hasta este sector y hacia San Diego. Luego, cuando se inicia el proceso de fortificación, el último tramo para cerrar fue al final de esta calle, que es donde se construye la puerta de tierra de la Media Luna”, relató el historiador.
La estructura estaba conformada por tres medios baluartes construidos en forma arqueada, origen del nombre que aún conserva la calle.
“Por ahí se entraba y se salía a tierra firme y luego, originado en ese nombre de la puerta, sale la calle de la Media Luna, que es la vía-arteria que comunica a Getsemaní con el Centro y con el resto”, explicó Álvarez.
La importancia estratégica del lugar era tal que, durante siglos, toda persona que quisiera ingresar o salir de Cartagena por tierra debía hacerlo obligatoriamente por este punto.
“Para entrar y salir a la ciudad había que hacerlo siempre invariablemente por la puerta de la Media Luna. Esa era la única entrada terrestre por el Centro”, señaló
