
En respuesta a la creciente congestión vehicular que afecta a la isla de Manga en distintos momentos del día, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, anunció la planificación de un ambicioso proyecto de infraestructura: la construcción de un nuevo puente que conectará este tradicional barrio con el sector del Pie de la Popa, el cual sería el cuarto que conecte a la isla con la avenida del Lago.
La iniciativa surge como una solución directa a la presión vial que enfrenta Manga, una isla que en los últimos años ha experimentado un notable crecimiento inmobiliario, residencial, comercial y empresarial. Este desarrollo ha incrementado significativamente el flujo vehicular, generando cuellos de botella en sus entradas y salidas, especialmente, en horas pico.
El anuncio lo hizo Turbay junto a Wilmer Iriarte, secretario de Infraestructura, el pasado sábado 18 de abril, en medio de la entrega oficial del renovado callejón Viejo Dandy, en el barrio Manga: una vía que durante años presentó deterioro estructural y que hoy está completamente transformada y habilitada para el uso ciudadano.
Según lo anunciado por el mandatario distrital, el nuevo puente se construiría a pocos metros del actual Puente Jiménez, una de las principales conexiones de entrada y salida del sector. La obra partiría desde la Avenida del Lago y se extendería hasta el Callejón Dandy o la Carrera 21 de Manga, una vía ampliamente reconocida por los residentes y que permitiría una integración fluida con la malla vial existente, específicamente con la Cuarta Avenida del barrio.
El diseño contempla una reorganización estratégica del tránsito: el nuevo puente operaría en un sentido de ingreso hacia Manga, mientras que el Puente Jiménez quedaría habilitado exclusivamente como vía de salida. “Dos puentes, dos sentidos, un sistema que respira, como dicen líderes del Pie de La Popa y Manga como Cecil Botero y Fico de La Rosa”, resumió el alcalde, al destacar que esta redistribución permitirá mejorar la movilidad, reducir tiempos de desplazamiento y descongestionar uno de los puntos más críticos de la ciudad.
“Esta es una ruta que los residentes y cartageneros ya conocen bien. Con este nuevo puente funcionando en sentido contrario, el Jiménez pasaría a ser la vía de retorno. Cartagena tiene la oportunidad. Y dos barrios, separados por un caño y ahora estarían unidos; y no por la espera en un semáforo”, expuso Cecil Botero, líder barrial del Pie de La Popa.
