
“Colombia lleva años con una meta de inflación del 3% que solo ha estado por debajo en momentos de recesión. ¿Es que queremos reducir la inflación a costa de una recesión en el país? ¿Quién definió esa meta como correcta, qué sociedad, qué debate democrático definió que este umbral es óptimo?”
De esta manera, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas, instaló el ‘Foro económico: la política monetaria en un contexto progresista’, que se realiza en el Centro Cultural Gabriel García Márquez, en Bogotá.
El debate fue convocado desde comienzos de abril pasado cuando la Junta Directiva del Banco de la República aumentó en 100 puntos adicionales (ya van 200 puntos en 2026) la tasa de referencia, y que llevó al ministro Ávila a retirarse de esa sesión.
“Colombia es la campeona: ningún país del mundo ha subido tanto las tasas de interés en un contexto global de guerra y gracias a una interpretación de economía ortodoxa”, destacó.
En la instalación del evento, al que asisten reconocidos economistas internacionales, dirigentes gremiales, el expresidente de Ecuador Rafael Correa, académicos y otros invitados especiales, el ministro cuestionó la política monetaria que aplica la Junta Directiva del Emisor.
“La política monetaria no puede limitarse al control de la inflación en una economía con desigualdad estructural, exclusión financiera y necesidades urgentes de transición productiva. Los principales bancos centrales del mundo ya han ampliado su mandato en esta dirección.
Colombia necesita una política monetaria plenamente al servicio de su desarrollo, que dialogue con la política fiscal, que rinda cuentas a toda la sociedad, que someta sus metas al debate, y que amplíe su horizonte más allá de ser un regulador de inflación”, aseguró el jefe de las finanzas públicas.
El impacto de las tasas
En su intervención, el ministro mostró el impacto que tendrá el incremento de 200 puntos de las tasas de interés del Banco de la República.
Inflación y desempleo
El ministro de Hacienda aseguró que, a partir de 2023, se amplió la brecha entre la tasa real en más de 6 puntos frente a la inflación. “Es inocuo mantener la presión inflacionaria subiendo las tasas de interés. Esa no puede ser una decisión de unos iluminados que la gente debe aceptar”, aseguró el funcionario.
Dijo que esa decisión impacta el crecimiento económico en 0.36%, pues la meta proyectada para este año ya no sería de 2,9% sino de 2,6%.
Recordó que el desempleo ha venido bajando desde el 13,5% de 2023 a 5,56% en marzo pasado, mientras el desempleo se ubicó ese mes en 8,9%, la cifra más baja de este siglo, y el crecimiento de la economía ha sido sostenido.
El aumento en la tasa de interés, dijo, subiría el desempleo en 0.18 puntos porcentuales, es decir, unos 48 mil empleos no generados o destruidos.
También le recordó al Banco de la República que la inflación en Colombia no es por demanda sino por oferta debido a factores como la guerra en Irán, la emergencia invernal, el costo de los fertilizantes importados que aumenta el precio de los alimentos, y el precio de la energía.
Deuda pública
El ministro aseguró que, por cuenta de las tasas de referencia, se incrementaría en $1,8 billones “que equivalen a las transferencias para 637 mil adultos mayores del programa Colombia Mayor. Además, se afectarán la producción resal de la industria, la construcción, la agricultura, la pequeña y mediana industria, y los costos de producción para el sector manufacturero real”.
Sin embargo, explicó que la deuda pública como porcentaje del PIB ha venido bajando, de 59% en 2024 a 58,7% proyectado para 2026.
Emisión de TES
El ministro también mostró el impacto que tendrán las tasas del Emisor frente a la deuda pública con TES, que asciende a $747 billones, en su mayoría en poder del sector financiero.
Por ello cuestionó “la falta de independencia” entre quienes toman las decisiones de política monetaria y a quienes se les consulta, pues dijo que “hay un mecanismo de transferencia directa entre las tasas de interés y la colocación de los TES”.
Regla fiscal
Sobre este tema, dijo que el país se encuentra dentro del rango establecido por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, que fija un mínimo de 55% y u máximo de 77%. “No es cierta esa fábula de que nos seguimos endeudando y a una tasa más alta”, afirmó.
Consulta al sector financiero
Se refirió a la consulta que le hace el Banco central al sector financiero: “La pregunta que les hace el Banco de la República es: ‘¿A cuánto cree que debería ajustar la tasa el Banrep? El resultado de esas tendencias se lleva a la Junta Directiva del Emisor. Pero dónde está la sociedad, dónde los sectores de la producción real, dónde los dueños de las manufacturas, las empresas, las Mipymes, los centros de reflexión de las universidades”, sostuvo.
Situación fiscal
El ministro de Hacienda admitió que la situación fiscal del país “es compleja” pero dijo que “es acumulativa de problemas estructurales, no nació con este Gobierno”.
Inflexibilidad del gasto
Explicó el funcionario que “para 2026 la nación tiene gastos imposibles de no cubrir”, como los $100 billones de la deuda pública, que representan 18,4% del Presupuesto General.
Recordó que a esta administración el Congreso le negó dos leyes de financiamiento, y la Corte Constitucional tumbó dos emergencias económicas y una reforma tributaria.
“Hemos vivido un bloque sistemático de recuperación de las finanzas públicas”, aseguró.
Precio de los combustibles:
El ministro Germán Ávila insistió en la “presión fiscal” que significó el pago del crédito flexible del gobierno anterior al Fondo Monetario Internacional (US$5.600 millones) y el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles ($70 billones).
Aumenta el recaudo
El jefe de las finanzas públicas aseguró que a marzo pasado el recaudo a través de la Dian ha crecido 13% a través y se prevé que se cumplirán todas las matas proyectadas para este año.
“Lo positivo de este debate que se ha abierto es que es un paso en la dirección correcta”, concluyó el ministro de Hacienda y Crédito Público.
