
El campo colombiano inició el 2026 con más colombianos trabajando en el sector rural y menos personas buscando empleo sin encontrarlo. Así lo confirman las cifras del mercado laboral analizadas por la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
La tasa de desocupación rural se ubicó en 8,3%, la más baja registrada para un mes de enero en los últimos siete años, 0,3 puntos porcentuales por debajo del 8,6% registrado en enero de 2025.
Esta reducción se explica principalmente por la disminución de 15.000 personas en la población desocupada y un aumento de 7.000 personas en la fuerza de trabajo frente al mismo mes del año anterior.
El número de ocupados en el sector rural alcanzó los 4,8 millones, el nivel más alto para un mes de enero desde que existen cifras comparables (2001), con un aumento de 21.000 personas respecto a enero de 2025.
En el trimestre móvil noviembre de 2025 – enero de 2026, el sector de agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca registró un incremento de 107.000 ocupados (+4,4%), representando el 52,2% del empleo total en el sector rural, lo que reafirma el papel central de las actividades agropecuarias en la economía rural colombiana.
Informalidad laboral
En el trimestre móvil octubre–diciembre de 2025, la proporción de ocupados informales en Colombia fue del 55,7% a nivel nacional. En las cabeceras municipales (sector urbano), la informalidad alcanzó el 48,8%, mientras que en los centros poblados y el rural disperso llegó al 83,1%, evidenciando la brecha estructural que persiste entre el campo y la ciudad.
El sector de agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca presentó una tasa de informalidad del 85% a nivel nacional en ese mismo trimestre, convirtiéndose en la actividad económica con mayor proporción de trabajadores informales del país. Este dato subraya la urgencia de fortalecer políticas de formalización laboral orientadas al campo colombiano.
