
Los ministerios de las Culturas, las Artes y los Saberes y del Trabajo instalaron una mesa de trabajo interinstitucional para iniciar acciones de inspección, vigilancia y control en el sector cultural, tras las denuncias conocidas en los últimos días por parte de actrices, actores y empresarios culturales, entre ellos Marcela Gallego y Alejandra Borrero.
La ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani, y el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, anunciaron que esta articulación institucional busca acompañar al sector artístico y revisar posibles incumplimientos laborales en el ámbito cultural.
Ambas carteras informaron que se pondrá en marcha una ruta institucional orientada a la inspección, la formalización y la pedagogía laboral en el sector cultural, que incluirá la revisión de denuncias relacionadas con la Fundación T de Teatro.
“El sector cultural no puede seguir naturalizando la informalidad. La inspección laboral ha estado históricamente asociada a otros sectores económicos, pero hoy damos un paso decisivo para aplicarla también en el ámbito cultural, no con un ánimo sancionatorio inmediato, sino con un enfoque pedagógico que nos permita avanzar hacia la formalización y la garantía efectiva de derechos”, afirmó el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino.
El jefe de la cartera laboral explicó que la actuación institucional comprenderá la revisión detallada de las denuncias y la evaluación de posibles incumplimientos en materia de obligaciones laborales, de conformidad con la legislación vigente y los principios incorporados en la Reforma Laboral.
“Nuestra responsabilidad es garantizar que artistas, técnicos y trabajadores vinculados a la producción cultural cuenten con condiciones dignas, pago oportuno y mecanismos claros de reclamación”, agregó el ministro.
Por su parte, la ministra Yannai Kadamani anunció el acompañamiento integral del Ministerio de las Culturas en la convocatoria a las personas denunciantes y en la articulación con el Ministerio del Trabajo para facilitar las acciones administrativas correspondientes.
“La cultura es un pilar de lo público y no puede sostenerse sobre la precarización. Acompañaremos cada paso de este proceso para que quienes han presentado quejas reciban respuestas claras y acciones concretas. La dignificación laboral hace parte de nuestra apuesta estructural por transformar el sector”, señaló la ministra.
La hoja de ruta acordada entre ambas carteras incluye la gestión inmediata del Ministerio del Trabajo para atender los reclamos presentados por artistas y trabajadores en este caso específico, así como el avance en procesos de inspección en salas y espacios culturales donde existan denuncias formales.
También contempla una estrategia de socialización dirigida a trabajadores y empleadores del sector sobre los alcances de la Ley del Actor y las disposiciones aplicables de la Reforma Laboral, con el fin de fortalecer el conocimiento de derechos y deberes.
La ruta institucional prevé además la apertura de un diálogo tripartito entre artistas y trabajadores vinculados a la producción artística, directivos de la Fundación T de Teatro y la institucionalidad, con el propósito de explorar acuerdos que permitan superar la situación planteada.
El plan contempla igualmente la evaluación de inspecciones conjuntas en distintas regiones del país donde se identifiquen circunstancias similares.
El ministro Sanguino enfatizó la necesidad de reconocer la realidad económica de las salas de teatro independiente y sus desafíos en términos de sostenibilidad.
“En Colombia existen más de mil salas de teatro con características diversas. La institucionalidad debe reconocer esas particularidades para diseñar procesos de formalización viables, que no desconozcan las dificultades del emprendimiento cultural, pero que tampoco justifiquen la vulneración de derechos”, explicó.
Ambas carteras reiteraron que la dignificación laboral del sector artístico es una prioridad de política pública y que el caso recientemente conocido abre una oportunidad para impulsar transformaciones estructurales orientadas a fortalecer la formalización, la transparencia y la sostenibilidad del ecosistema cultural colombiano.
