
El Ministerio de Salud y Protección Social expidió la Resolución 0115 de 2026, una medida estratégica orientada a acelerar la reducción de muertes evitables en la niñez y consolidar un modelo preventivo de salud que está salvando vidas en todo el territorio nacional.
La nueva normativa actualiza los lineamientos técnicos para la identificación, atención, seguimiento y recuperación nutricional de niñas y niños con desnutrición aguda en la primera infancia, e introduce criterios unificados y obligatorios para todo el sistema de salud, con un enfoque centrado en la promoción y la prevención.
Con la implementación de este modelo preventivo, Colombia logró reducir en cerca del 60% la mortalidad por desnutrición aguda en menores de cinco años, al pasar de una tasa de 10,78 en 2022 a 4,34 en 2025, según datos preliminares de estadísticas vitales y del Sistema de Vigilancia en Salud Pública.
Entre 2022 y 2024, la tasa descendió de 10,78 a 6,51, lo que representó una disminución del 39,61 %. En 2025, la tendencia se profundizó hasta alcanzar 4,34, consolidando una reducción del 59,7 % frente a 2022 y un cumplimiento del 97,7 % de la meta nacional establecida para el periodo.
Este resultado refleja, según el gobierno, una tendencia sostenida que confirma que el modelo preventivo está funcionando, cerrando brechas estructurales que durante décadas se tradujeron en muertes evitables de niñas y niños, especialmente en territorios históricamente vulnerables.
Intervención temprana y seguimiento obligatorio
La Resolución 0115 de 2026 reconoce el riesgo nutricional como una condición que exige intervención anticipada y seguimiento nominal, continuo y obligatorio por parte de todos los actores del sistema de salud.
El nuevo marco técnico permite actuar antes de que se configure el evento de desnutrición, garantizando la recuperación integral de cada niño y niña identificado y asegurando la continuidad del cuidado en articulación con otros sectores del Estado.
Enfoque territorial y priorización de regiones con mayores brechas
En línea con la política de equidad territorial, el Gobierno nacional priorizó la implementación de estos lineamientos en la Guajira, el Chocó y Vichada.
Estos departamentos concentran importantes brechas en seguridad alimentaria y nutricional. Allí se refuerzan acciones como el seguimiento posterior al egreso hospitalario, la entrega oportuna de alimentos terapéuticos y el trabajo intersectorial sostenido para proteger la vida y la salud de la niñez más vulnerable.
