
El Ecoparque Ciénaga de Mallorquín es un proyecto de ciudad que integra conservación ambiental, educación ambiental, ecoturismo responsable y disfrute ciudadano.
Su cuidado no solo protege la biodiversidad, sino que contribuye a la resiliencia climática de Barranquilla y a la mejora de la calidad ambiental del territorio.
Barranquilla destaca la recuperación, protección y puesta en valor de la ciénaga de Mallorquín, el único humedal urbano de la ciudad y uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano, al tiempo que hace un llamado a la corresponsabilidad ciudadana para su cuidado.
Durante los últimos años, la Administración distrital, liderada por el alcalde Alejandro Char, ha priorizado este ecosistema por su papel como regulador natural, refugio de biodiversidad, conector entre el río y el mar, y patrimonio ambiental de todos los barranquilleros.
Esta visión se materializa en el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, un proyecto de ciudad que integra conservación ambiental, educación ambiental, ecoturismo responsable y disfrute ciudadano, y que representa la mayor inversión ambiental realizada por la ciudad en un ecosistema natural.
La ciénaga de Mallorquín está conformada por espejos de agua, manglares y zonas de transición ecológica que albergan una alta diversidad de aves, peces y flora nativa. Su cuidado no solo protege la biodiversidad, sino que contribuye a la resiliencia climática de Barranquilla y a la mejora de la calidad ambiental del territorio.
La Alcaldía de Barranquilla reitera que la protección de la ciénaga de Mallorquín no depende únicamente de lo que ocurre dentro del ecoparque, sino también de lo que sucede en los barrios atravesados por los arroyos urbanos que desembocan en este ecosistema.
Desde la Oficina de Servicios Públicos de la Alcaldía de Barranquilla se ha identificado que es importante que los ciudadanos aprendan a disponer de sus residuos sólidos. “La mala disposición de residuos sólidos no solo impacta nuestros manglares, sino también a la fauna que vive en la ciénaga. Hemos evidenciado aves consumiendo icopor, una situación alarmante que no se soluciona únicamente con jornadas de limpieza”, señaló Dina Luz Pardo, jefa de la Oficina de Servicios Públicos.
