
En desarrollo de la cumbre de países amazónicos que se realizó la semana pasada en Bogotá, la canciller (E) Rosa Yolanda Villavicencio habló con VIDA de las relaciones internacionales de Colombia en asuntos bilaterales con países fronterizos, también sobre América Latina, Estados Unidos y Europa.
Prensa de Presidencia de la República dialogó en la canciller y expuso varios temas.
La protección de la amazonía, las migraciones, la situación de los colombianos que están siendo deportados de países como Estados Unidos y Ecuador, los derechos de Colombia en la navegabilidad del río Amazonas y la presencia de mercenarios colombianos en guerras internacionales fueron parte de las temáticas tratadas por la canciller (E) Rosa Yolanda Villavicencio en diálogo con VIDA.
¿Cuáles son los compromisos de los países para salvaguardar la vida en la Amazonía?
Tenemos un espacio de diálogo entre los ocho países que conforman la Amazonía y que tiene por objetivo lograr unas rutas de acción que permitan pasar de las palabras a los hechos para reducir la crisis climática, mantener la biodiversidad de la Amazonía y hacer una zona de gobernanza que evite y reduzca el impacto de minería ilegal, que pueda mantener el ecosistema con la diversidad de flora y fauna que son la gran contribución a la humanidad en términos de pulmón del mundo.
En ese sentido, ¿en qué consiste el objetivo más importante para los ocho países?
Significa que las economías deben descarbonizarse, que las apuestas por una transición energética limpia y medioambiental deben ser un objetivo compartido del mundo y del sur global. América Latina y África tienen mucho que aportar y debe haber una corresponsabilidad de la parte del mundo que contamina mucho más.
En otro asunto relievante, ¿qué viene con el foro que se llevará a cabo en Riohacha (La Guajira) sobre la migración y cuál es el papel de Colombia?
Como Estado abogamos por los derechos humanos y consideramos que el derecho a migrar prevalece y es legítimo. Abogamos por una migración segura y ordenada. Hemos hecho intensas campañas hacia los territorios porque con las deportaciones, tanto de Ecuador como de Estados Unidos, sabemos que los migrantes que retornan no son de las grandes capitales, son personas de municipios, de zonas aledañas, de lo que llamamos territorios. Por eso, hay que abordar la disparidad, la desigualdad, la pobreza y la necesidad de transformar esos territorios para tener elementos tan necesarios para una vida digna como carreteras, conectividad, educación o salud, para que la gente no salga como única opción de tener un proyecto de vida digna. En este momento estamos desarrollando una política integral migratoria y tenemos una ley con lineamientos que estamos implementando.
¿Cómo se atiende a las personas que retornan?
Hay una articulación de entidades como Prosperidad Social y el Ministerio de la Igualdad, para la reinserción y la reintegración social y económica. En el ámbito político es necesario darle gobernanza, entonces el Foro Mundial de Migración y Desarrollo pretende crear un ambiente para que gobiernos, autoridades locales, migrantes, sociedad civil y académicos podamos gestionar mejor las migraciones.
¿Qué ocurre hoy con las deportaciones de Estados Unidos?
Con la crisis que tuvimos en enero se definieron fórmulas de atención. Hay una fase en la que Estados Unidos detiene a personas indocumentadas. Estamos enviando un avión para traerlas cada jueves. Son nuestros nacionales y deben llegar acá. Estudiamos un acuerdo para que con los programas que ellos tienen, y que implementan con otros países, avancemos en una campaña entre quienes quieren retornar voluntariamente para que puedan inscribirse y volver al país.
¿Qué ha pasado con los deportados de Ecuador? ¿Cómo se ha resuelto?
Estamos llamando a un diálogo binacional para los asuntos a tratar. Hay diferencias, pero en todo caso el diálogo diplomático es el que las tiene que resolver. En julio dijeron que iban a devolver gente, que iban a expulsar, pero nunca se dio una fecha concreta. Les dijimos que queríamos establecer un protocolo, que propiciáramos que nos avisaran con suficiente tiempo. Tenemos que verificar que son colombianos. En una reciente visita a Ecuador hablamos de llegar a un acuerdo sobre el protocolo para realizar una caracterización de las personas que puedan estar en esta situación y hacer una labor de mayor difusión sobre la prevalencia de los derechos humanos.
¿Qué trascendencia tiene la próxima cumbre de América Latina y el Caribe con la Unión Europea y que se llevará a cabo en Santa Marta?
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) es la voz de los 33 países de América Latina y el Caribe, que nos permitirá consensos en negociaciones con el Norte Global. Es la unión de esta parte del Sur Global en asuntos como la crisis climática, el comercio y la transición energética.
¿Qué le dice hoy al país sobre la expedición de pasaportes?
Que no hubo ni habrá crisis, que toda la alarma social que se ha generado alrededor de los pasaportes ha significado, al final, que haya 115 mil documentos que no se han recogido. Entonces, llamar a la responsabilidad social para que usemos los recursos del Estado cuando los necesitemos, porque colapsan los sistemas que tenemos y todo tiene un límite. Quiero dar un parte de tranquilidad sobre que no van a faltar y que no han faltado los pasaportes y que las personas podrán ejercer su derecho fundamental a tener este documento tan importante.
El presidente Petro ha llamado la atención sobre la presión de Estados Unidos a Venezuela. ¿Qué se piensa hacer para evitar algo que pueda afectar a Colombia?
Nosotros no estamos de acuerdo con una agresión porque pensamos que todo tiene que resolverse por la vía del diálogo diplomático. Entendemos la necesidad de la lucha contra las drogas. Llamamos a que Venezuela siga manteniendo una colaboración y que ojalá sea más activa con los ejércitos de la región para perseguir al crimen organizado.
