
El director de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Carlos Emilio Betancourt, divulgó la estructura de la reforma tributaria radicada por el Gobierno ante el Congreso y aseguró que la iniciativa mantiene el principio de progresividad tributaria al concentrar el mayor esfuerzo de recaudo en los contribuyentes con mayores ingresos y patrimonios.
Durante la presentación del proyecto, el funcionario afirmó que la filosofía de la propuesta es que “los que tienen más y los que ganan más aporten más. Y los que tienen menos y ganan menos, aporten menos”, al señalar que ese principio orienta las medidas incorporadas en la iniciativa.
Betancourt indicó que la reforma busca recaudar $21,9 billones en 2027, cifra que aumentaría a $33 billones en 2028, $35 billones en 2029 y $37 billones en 2030. Según explicó, el proyecto está dividido en varios componentes que combinan la reducción de beneficios tributarios, cambios para personas naturales y jurídicas, impuestos relacionados con externalidades negativas y modificaciones a las exoneraciones en aportes a la seguridad social.
El proyecto fue radicado por el Gobierno, luego de que las dos leyes de financiamiento presentadas para respaldar los presupuestos de 2025 y 2026 no lograran el respaldo del Congreso. La iniciativa hace parte de la estrategia de consolidación fiscal planteada por el Ministerio de Hacienda, que argumenta que el país enfrenta un desequilibrio estructural entre ingresos y gastos públicos.
El director de la DIAN explicó que el principal componente del recaudo corresponde a la reducción del gasto tributario, es decir, de exenciones y beneficios fiscales.
“La principal apuesta tiene que ser la reducción del gasto tributario, es decir, las exenciones y descuentos tributarios”, señaló.
Según Betancourt, este componente aportaría $6,7 billones en 2027, principalmente por la normalización del IVA para la gasolina y el ACPM, la permanencia del IVA para los juegos de suerte y azar operados por internet y otros ajustes en materia de IVA.
