
El presidente electo Abelardo De La Espriella reveló que el proceso de empalme de su gobierno no será un trámite burocrático, sino que estará acompañado de una auditoría exhaustiva para conocer la situación real de Colombia en materia administrativa, fiscal e institucional.
“El empalme no será un trámite. El país necesita saber la magnitud del deterioro heredado, revisar el manejo de los recursos públicos y establecer responsabilidades frente a las actuaciones que hayan afectado al Estado y a los ciudadanos”, señaló De La Espriella en un comunicado oficial.
El presidente electo explicó que la iniciativa busca garantizar transparencia y rigor en la transición, con el propósito de ordenar las finanzas públicas y fortalecer la confianza en las instituciones. “La reconstrucción nacional empezará por la verdad, la transparencia y la recuperación de la confianza”, agregó.
El anuncio se enmarca en lo que el mandatario electo denominó un “empalme anticorrupción”, orientado a proteger el patrimonio público y evitar la impunidad en la gestión estatal.
