
Expertos coinciden en que Colombia está transformando su patrón productivo, como lo prometió al inicio de su mandato el presidente Gustavo Petro. Una excelente noticia para el país, porque significa que se está dejando atrás el viejo modelo económico que dependía casi que exclusivamente del petróleo y el café.
En los últimos tres años, el país ha superado una carrera de obstáculos para concretar los objetivos estratégicos trazados en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), en especial los relacionados con la transformación productiva, la internacionalización y la acción climática. “Diversificar nuestras exportaciones: Incrementar al 56,3 % la participación de las exportaciones de bienes no minero energéticos y servicios en el total de exportaciones”, reza el PND.
Las cifras de esa transformación están a la vista. De enero a octubre de 2025, Colombia recibió US$21.877 millones por exportaciones no minero-energéticas, lo que significó un crecimiento de 21,2 % con respecto al mismo período de 2024.
El presidente Petro, quien ha liderado la política económica y ha sido radical en su visión del manejo de la macroeconomía, ha apostado por el bienestar de nuestras finanzas, garantizar el pago de la deuda externa, pero sobre todo, asegurar que los colombianos tengan un plato de comida en sus casas, un trabajo digno, un sistema de salud de calidad y un modelo de pensiones que dignifique a los adultos mayores. En ese sentido, ha liderado, además, la más poderosa revolución del campo, que le ha permitido a millones de campesinos acceder a la tierra. Además, les ha permtido a niños, niñas y jóvenes ser incluidos en un sistema educativo de calidad, con el presupuesto más alto de la historia: 88 billones de pesos. Una verdadera revolución del conocimiento.
Ese modelo económico ha servido, además, para diversificar la canasta familiar, ampliar las capacidades industriales y fortalecer sectores con valor agregado. No en vano, una megaestructura industrial y comercial como Tesla escogió a Colombia como punta de lanza para la introducción de sus revolucionarios autos eléctricos. La solidez de la economía colombiana se explica por sí sola.
La ministra de Comercio, Diana Morales, tiene razones para celebrar las cifras de su sector. Ha explicado que el éxito de la economía tiene que ver con la diversificación de las capacidades industriales y el fortalecimiento de sectores con valor agregado. “Las exportaciones -dijo- de maquinaria y equipo crecen 8,7 %, las de industria básica 6,4 % y las de industria liviana 4,1 %. Estas cifras demuestran que la transformación productiva de Colombia es un proceso real, acumulativo y estratégico. Bajo el liderazgo del presidente @PetroGustavo”.
Colombia ha despertado. La economía es sólida y el futuro del cambio se ve cada día más promisorio.
