
La junta directiva de la empresa de servicios públicos Air-e, manifestó que hay “múltiples imprecisiones e información abiertamente equivocada” sobre los problemas estructurales de la compañía.
Los accionistas manifestaron que se cumplió con 90% de indicadores, no disminuyó la calidad del servicio y añadieron que la empresa alcanzó un Ebitda positivo a finales de 2022.
También, agregaron que no se está reconociendo el cobro de $5 billones a usuarios y entes oficiales, afirmando que “es responsabilidad del interventor gestionar esos cobros”.
Sobre los racionamientos a los que hizo alusión el interventor, puntualizaron que la empresa tiene la “potestad legal” de programarlos, siempre y cuando los considere necesarios para sus operaciones.
“La compañía continuará trabajando para esclarecer las inconsistencias presentadas en el informe y garantizar la verdad ante las instancias competentes”, concluyeron los accionistas.
