
Con el panorama político del país ya definido, es el momento estratégico ideal para que los líderes empresariales pasen a la acción y apliquen las recomendaciones del estudio regional de LHH.
El informe revela que, mientras el 63% de las organizaciones promueve el uso de herramientas de IA, el 58% admite no estar preparada para gestionar su impacto, evidenciando una brecha estructural en el talento corporativo que debe resolverse de inmediato.
Tras definirse el rumbo político del país con la reciente
elección presidencial, el panorama corporativo para este segundo semestre exige una adaptación estratégica urgente. Según el estudio “Talento 2026: Pulso Regional” de la firma LHH, que recogió la perspectiva de más de 200 líderes organizacionales y directivos de
Recursos Humanos en Colombia, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana, el 75% de los encuestados advierte que los próximos meses serán “desafiantes o muy desafiantes” en términos de capital humano.
Ante este escenario de transición hacia un nuevo gobierno,
mantener la estabilidad operativa y evitar la fuga de talento clave ha dejado de ser una simple función de soporte para convertirse en el factor crítico que definirá la competitividad organizacional.
En la región Caribe y a nivel nacional, las empresas se enfrentan a lo que el informe denomina la “Guerra por el Talento 2.0”. Esta tensión del mercado laboral está marcada por tres preocupaciones principales de los líderes: la escasez de talento crítico (29%), la creciente presión en los salarios (28%) y una mayor rotación de personal (24%).
Frente a esta realidad y ante la expectativa de posibles reformas económicas y laborales, Edgar Cely, Gerente – Socio de LHH Regional Caribe, señala que reaccionar únicamente desde el bolsillo es un error estratégico: “Con el panorama político ya definido, el verdadero desafío de los gerentes ahora está de puertas para adentro. Las empresas de la región no pueden darse el lujo de perder talento estratégico, pero intentar retenerlo únicamente incrementando la compensación económica (la ‘trampa salarial’) es un riesgo financiero altísimo en esta etapa de transición. Las organizaciones pueden enfrentar un aumento insostenible en sus costos operativos sin lograr retener al talento de forma duradera”.
La Paradoja del Liderazgo y el espejismo tecnológico
El estudio deja al descubierto una profunda “Paradoja del Liderazgo”: aunque el desarrollo de líderes es la principal prioridad de las organizaciones, el nivel de preparación real para enfrentar los retos gerenciales se sitúa en un deficiente 3.39 sobre 5.
integrar estas transiciones y desarrollar capacidades humanas internas podrán convertir el talento en su principal motor de crecimiento, innovación y competitividad sostenible frente al futuro.
