
En la celebración del Día Internacional de la Diversidad Biológica, Barranquilla destaca como una ciudad que guía sus políticas hacia la preservación del medioambiente y el desarrollo sostenible, bajo el liderazgo del alcalde Alejandro Char, que impulsa el mejoramiento de la calidad de vida con el cuidado de la naturaleza y brindando soluciones al calentamiento global.
Desde diferentes frentes y con el trabajo articulado de sus secretarías y entidades, la Administración distrital ha logrado importantes avances en esta materia, gracias a acciones que ya muestran resultados concretos, como arborización, construcción de parques productivos y recuperación de espacio público, entre otros.
Barranquilla tiene una historia ejemplar de transformación local urbana, ambiental y social, con la revitalización del espacio público, iniciada con el emblemático Gran Malecón, que puso a la ciudad a mirar al río Magdalena; la recuperación de la ciénaga de Mallorquín; la playa de Puerto Mocho; 300 parques, bulevares y zonas verdes, entre otros, potenciando su capacidad para implementar soluciones a problemas locales, de acuerdo con tendencias sostenibles globales.
En Barranquilla se han sembrado más de 150.000 árboles y 747.012 metros cuadrados de paisajismo. También se han construido 5 parques productivos en los barrios La Paz, Gardenias, Lipaya, Juan Mina y Villa San Pablo, lo mismo que 200 huertas caseras.
Huertas urbanas
Las huertas urbanas y los proyectos de arborización son algunos de los esfuerzos más destacados impulsados por la administración Char, aportando al medioambiente con estos resultados:
- Reducción de la huella de carbono: El cultivo de alimentos dentro de la ciudad disminuye la necesidad de transporte de productos, lo que reduce las emisiones de CO2, un factor clave en el calentamiento global.
- Mejora de la calidad del aire: Los árboles y plantas urbanas ayudan a mejorar el aire que respiramos, al absorber dióxido de carbono y liberar oxígeno, además de mitigar los efectos de la contaminación urbana.
- Manejo responsable de residuos: Muchas de las huertas urbanas implementan prácticas de compostaje, transformando los residuos orgánicos en abono natural y cerrando el ciclo de residuos de manera eficiente.
- Fomento de la biodiversidad urbana: Las huertas actúan como pequeños ecosistemas que atraen a polinizadores como abejas y mariposas, promoviendo la biodiversidad dentro de la ciudad.
- Educación y conciencia ambiental: Estos espacios también sirven como centros de aprendizaje sobre agricultura sostenible, alimentación saludable y el impacto de nuestras acciones en el planeta.
