
“Comunicarnos con el pueblo es fundamental. En vez de decir comunidades energéticas, vamos a decir ‘Casas del Sol’ del pueblo. Y en vez de decir comunidades de conectividad, vamos a decir ‘Juntas de Internet’.
Así lo decidió el presidente Gustavo Petro durante la entrega de 80 Casas del Sol del pueblo a cabildos indígenas en el departamento de La Guajira, al destacar la importancia del lenguaje claro entre las instituciones y la gente.
El mandatario explicó que esta decisión se tomó porque “nuestro lenguaje se separa de la voz popular y el pueblo no nos entiende. Llegan los politiqueros y nos dan en la cabeza, nos sacan, nos tumban, porque solo el apoyo del pueblo nos sostiene”.
Al referirse a la entrega, el jefe de Estado dijo que “son 80 ahora, de 148 de estas mismas, que benefician casi 1.500 familias wayú” y aseguró que “esto se va a irradiar como ejemplo. Entonces, cada vez más y más, porque la comunidad wayú sabrá que sus ancestros tenían razón: que el sol es la fuente de la existencia y de la vida, y que lo podemos usar, pero también querer, porque hay que querer la vida”.
El presidente Petro reiteró la necesidad de implementar la nueva economía descarbonizada e insistió en aprovechar el potencial que tiene Colombia, especialmente en La Guajira.
“En esta nueva economía que ya no se pega al carbón, muerte, sino al sol, vida, que aquí están ustedes ya empezando a vivir, así sea chiquita la Casa del Sol, pero ya sabemos cómo es. En esa nueva economía el pueblo wayú todo, el pueblo guajiro todo, wayú o no wayú, ¿ganaría? Pues depende, porque, como en todo, puede haber una gran multinacional que se queda con todo, o podemos hacer acuerdos, o podemos nosotros mismos generar la fuente de la riqueza”, dijo el jefe de Estado.
El mandatario se cuestionó sobre el mantenimiento de las Casas del Sol, en la medida en que no se sabe quién se encargará de reparar los daños que se puedan presentar en el futuro por el uso de los elementos generadores de energía solar.
Por esta razón, propuso que se constituyan cooperativas “de jóvenes, hombres y mujeres wayú, que aprendan del Sena todo lo que se puede hacer con ese tipo de tecnología, que no solamente aplique para resolver problemas dentro de la comunidad, sino que incluso puedan vender sus servicios a hoteles, restaurantes, gente de la ciudad y otras rancherías que estén más atrasadas en el conocimiento”.
