
La Federación Nacional de Cafeteros confirmó una fuerte reducción en la producción de café durante el inicio del año, atribuida a las lluvias persistentes, precios deprimidos y altos costos de producción. Germán Bahamón, gerente del gremio, señaló: “El resultado de lo que hoy enfrenta la caficultura colombiana debido a las lluvias incesantes era predecible: productividades más bajas. Si a esto le sumamos precios deprimidos y costos en niveles elevados, confirma que el negocio cafetero de 2026 será muy exigente”.
En el primer trimestre muestran una caída significativa: entre enero y marzo se produjeron 2,51 millones de sacos de 60 kg, frente a 3,78 millones en el mismo periodo de 2025, lo que equivale a una variación de -33,5 %. En marzo, la producción fue de 754 mil sacos, frente a 1,064 millones en marzo de 2025, una disminución de -29 %, consolidando la tendencia negativa.
El informe también detalla que en el año cafetero (octubre 2025 – marzo 2026) la producción acumulada fue de 6,22 millones de sacos, frente a 8,68 millones del ciclo anterior (-28 %). En la medición de los últimos doce meses, la producción alcanzó 12,41 millones de sacos, frente a 14,99 millones del periodo previo, lo que representa una caída de -17 %.
En comercio exterior, la menor disponibilidad se reflejó en las exportaciones: al cierre de marzo se enviaron 2,56 millones de sacos, frente a 3,59 millones en 2025, una reducción de -29 %. En contraste, las importaciones crecieron 8 % en marzo y sumaron 1,33 millones de sacos en los últimos doce meses, como medida para garantizar abastecimiento industrial.
El consumo interno mostró resiliencia: en los últimos doce meses se mantuvo en 2,28 millones de sacos, pese al aumento en los precios al público. Bahamón concluyó que “el balance del trimestre no admite lecturas simplistas. Hay una menor producción y una menor capacidad exportadora. La convergencia de presiones productivas, climáticas y de costos explica la dificultad que enfrentamos como renglón exportador más importante de Colombia”.
