
Con una inversión superior a $5.100 millones se están transformando las condiciones educativas en zonas rurales de Uribia, La Guajira, en las cuales 743 estudiantes, en su mayoría del pueblo indígena Wayuu, ahora cuentan con nuevos espacios para su formación.
El Ministerio de Educación, con apoyo técnico de Findeter, desarrolló 10 proyectos de infraestructura en sedes ubicadas en comunidades que históricamente han enfrentado limitaciones en acceso a instalaciones escolares adecuadas.
Las intervenciones permitieron aumentar la capacidad de atención en estas instituciones mediante la construcción de aulas, mejorando los entornos en los que se desarrolla el proceso educativo en el territorio.
Cada uno de los proyectos tuvo inversiones entre $313 millones y $667 millones, distribuidas en 10 sedes rurales del municipio. Entre ellas están las sedes Atapup ($313.40 millones), Amushishou ($313.40 millones), Aipaimana ($612.46 millones), Pishichoon ($667.97 millones), y Juyamana ($622.02 millones).
De la Institución Etnoeducativa Integral Rural Isidro Ibarra Fernández: Tequendama ($645.38 millones) y Atachonkat ($313.40 millones).
Del Internado Indígena El Edén: la sede Matia de la Institución Etnoeducativa Indígena Puay($645.38 millones), San Martín del Internado Indígena del Cabo de la Vela ($617.63 millones), y Maleen de la Institución Etnoeducativa Puerto Nuevo ($365.98 millones).
Este avance se enmarca en las acciones del Gobierno nacional para cerrar brechas en infraestructura educativa en regiones con mayores rezagos, especialmente en comunidades rurales e indígenas del país.
