
Más de 64 mil estudiantes de educación básica en el país se benefician de proyectos de infraestructura educativa impulsados por el Gobierno nacional, con una inversión superior a los $394.000 millones, cuyo 99% se ejecuta en zonas rurales.
Las intervenciones, desarrolladas en 115 municipios de 25 departamentos, incluyen la construcción, mejoramiento y adecuación de 632 sedes educativas, con el objetivo de cerrar brechas en territorios históricamente rezagados.
A febrero de 2026, 345 proyectos han sido entregados, mientras 157 están en ejecución y 109 están próximos a iniciar.
En total, las obras han permitido intervenir 2.097 espacios educativos, entre esos, 162 aulas nuevas o reconstruidas, 1.297 áreas académicas y administrativas mejoradas, así como 638 comedores, cocinas y baterías sanitarias, entre otros espacios complementarios.
Los proyectos han llegado a regiones como Catatumbo, Cauca, Huila, Risaralda y La Guajira, incluyendo comunidades afrodescendientes e indígenas como Awá, Emberá y Wayuu.
“Nuestro compromiso como banca de desarrollo es contribuir al bienestar de las comunidades, cerrar brechas en las regiones y generar más desarrollo a través de educación digna y de calidad; por eso acompañamos la ejecución de estos proyectos, para que la infraestructura educativa de calidad llegue con oportunidad a los territorios que más lo necesitan”, señaló Carlos Saad Llinás, presidente de Findeter.
Estas obras hacen parte de la estrategia del Gobierno nacional para fortalecer la educación pública y reducir las brechas entre zonas urbanas y rurales.
