
El candidato al Senado de la República por el Frente Amplio Unitario, Máximo Noriega Rodríguez, denunció que en el Caribe hay en marcha un fraude electoral cuyos detalles han sido expuestos por la misma ciudadanía, y que coinciden además con las denuncias que ha hecho el presidente Gustavo Petro, pero del cual los organismos de control y judiciales parecen no enterarse.
En su denuncia por redes sociales y medios de comunicación, el candidato identificó Noriega destacó tres aspectos centrales en este fraude, los cuales documentó gracias al acopio de denuncias ciudadanas.
COMPRA DE VOTOS AL MENUDEO
La compra de votos en Barranquilla y su área metropolitana ahora es al menudeo, a domicilio y
sin centros de operaciones físicas, como la tristemente célebre “Casa Blanca”
Las mafias políticas y clanes del Atlántico adaptaron su modus operandi y ahora usan una sofisticada red de distribución digital que compra votos a domicilio con georeferenciación, entregas de dinero
personalmente en la casa de las personas a través de “coordinadores” y reuniones pequeñas y cerradas en hoteles del norte de la ciudad.
Esta especie de “voto-menudeo” se cumple en dos etapas, la primera de ellas con la entrega de
70 mil pesos para el votante y 30 mil para el coordinador, que ya está en marcha, mientras la segunda parte se ejecutará el mismo día de la elección con costos económicos similares.
INFILTRACIÓN A REGISTRADURÍAS
Las mafias de fraude electoral habrían infiltrado a la Registraduría y organización electoral, primero con por lo menos 400 jurados usados para introducir tarjetones marcados a favor de sus candidatos y anular los votos de sus contradictores; segundo con funcionarios de planta y
supernumerarios quienes alterarían los sistemas informáticos e incluso modificarían las imágenes escaneadas de los formatos E14 y otros para favorecer específicamente a unos
candidatos.
PAGOS POR PLATAFORMAS
Los pagos que ya se han hecho más lo que se realizarán el día de las elecciones, se dispersan por plataformas como Nequi, Bre-b y Daviplata, usando llaves financieras y desde corresponsales bancarios en zonas comerciales para dificultar la trazabilidad y el rastreo.
Igualmente, se entregan grandes cantidades de efectivo en hoteles y oficinas del norte, con la excusa de que quien la transporta dice que es para la comprar de inmuebles o vehículos.
Señaló Máximo Noriega Rodríguez que lo más sorprendente es que la inteligencia policial y judicial parece no estar enterada del fraude tan evidente que ocurre en sus narices, y que éste es el método por el cual quieren seguir en el Congreso los mismos de siempre.
