
El Ministerio de Minas y Energía destacó que gracias a la política de transición energética implementada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, se registran avances históricos de Colombia en la lucha contra el cambio climático.
Estos avances se reflejan en la reducción de cerca de 7 millones de toneladas de CO₂eq (equivalente de dióxido de carbono), gracias a la entrada en operación de proyectos de energías limpias como solar, eólica y pequeñas centrales hidroeléctricas en el país.
La reducción de cerca de 7 millones de toneladas de CO₂eq equivale de forma aproximada a retirar de circulación a más de 1,6 millones de vehículos a gasolina durante un año, o al efecto de captura de carbono de decenas de millones de árboles, lo que evidencia el impacto real de estas políticas en la protección del medio ambiente y en el cumplimiento de los compromisos climáticos del país.
Durante el Gobierno del presidente Petro, la capacidad instalada de energías limpias pasó de cerca del 2% al 15,6% en Fuentes No Convencionales de Energía Renovable, un crecimiento sin precedentes frente al 2 % del gobierno del expresidente Iván Duque y al 0,06 % del segundo periodo del expresidente Juan Manuel Santos.
“La Transición Energética Justa ya está generando resultados concretos para el país: reduce emisiones, fortalece nuestra soberanía energética y lleva soluciones limpias a los territorios. Estos avances confirman que Colombia está cumpliendo su compromiso climático mientras impulsa desarrollo, empleo y bienestar para las comunidades”, afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea.
Este avance no solo se evidencia en grandes proyectos solares y eólicos, sino también, en la adopción cotidiana de energías limpias por parte de la ciudadanía.
Actualmente, el país cuenta con más de 13.000 techos solares instalados en viviendas, comercios y pequeñas empresas, lo que demuestra que la transición energética también se construye desde el territorio, con beneficios económicos y ambientales directos para las familias colombianas.
Con estos resultados, Colombia consolida avances históricos hacia una Transición Energética Justa, que no solo reduce emisiones y protege el planeta, sino que también, promueve el desarrollo regional, la generación de empleo y el acceso equitativo a energías limpias, beneficiando al país y a toda la población colombiana.
