
El Gobierno reafirmó su compromiso con la seguridad alimentaria de la niñez y adolescencia al garantizar, por tercer año consecutivo, la entrega masiva de canastas alimentarias durante los periodos de receso escolar.
Con una inversión que supera los $253.000 millones, se han distribuido más de 2,5 millones de canastas este año en 110 municipios con alta inseguridad alimentaria y 17 municipios en conmoción interior, asegurando que estudiantes de comunidades rurales, indígenas, campesinas y urbanas sigan recibiendo alimentos aun cuando no hay clases.
En esta vigencia, la estrategia llegó a Nariño, Caquetá, Bolívar, Putumayo, Cesar, Meta, Quibdó, Risaralda, Vaupés y Norte de Santander, departamentos priorizados por sus altos índices de inseguridad alimentaria y dificultades logísticas.
Además, en articulación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), se entregaron más de 400.000 bolsas de bienestarina, reforzando la nutrición de los estudiantes durante el receso escolar de fin de año.
Mayor cobertura
En cada territorio, las entregas se desarrollaron en zonas históricamente excluidas que hoy ya cuentan con atención alimentaria así:
· Nariño: Barbacoas, Tumaco, Ricaurte, El Charco, Mallama, Olaya Herrera.
· Caquetá: La Montañita, Solano, Belén de los Andaquíes, Milán, Puerto Rico.
· Bolívar: San Pablo, Santa Rosa del Sur, Cantagallo, Morales.
· Putumayo: Puerto Asís, Orito, Puerto Guzmán, Villagarzón.
· Cesar: Codazzi, San Diego, Río de Oro, Manaure.
· Meta: Mapiripán, La Macarena, Puerto Lleras.
· Chocó (Quibdó): Comunidades urbanas y rurales priorizadas.
· Risaralda: Mistrató y Pueblo Rico.
· Vaupés: Mitú, Carurú, Pacoa, Yavaraté.
· Norte de Santander: Ábrego, Ocaña, El Tarra, Convención, San Calixto, La Playa, El Zulia y Cúcuta, única ciudad capital con canasta en receso escolar.
Las entregas se coordinaron entre rectores, supervisores del PAE, cabildos indígenas, juntas de acción comunal y autoridades locales, garantizando presencia institucional en todos los puntos definidos en los listados oficiales.
Más calidad en las canastas alimentarias
Para el receso escolar, las canastas fueron fortalecidas con mejores productos y un valor ajustado según las condiciones del territorio.
Cada canasta garantiza alimentos suficientes para preparar en casa y mantener una alimentación adecuada durante las semanas sin clases.
La entrega de canastas alimentarias se ha convertido en una ayuda directa para miles de hogares que, durante los recesos escolares, enfrentan mayores gastos y riesgos de desnutrición infantil.
