
La Superintendente de Industria y Comercio (SIC), a través de la Resolución 72998 del 18 de septiembre de 2025, delegó a la Asociación de Fabricantes del Tradicional Carriel Antioqueño la facultad para utilizar esta denominación.
La decisión de la entidad de vigilancia y control comercial se adoptó tras verificarse que el carriel antioqueño cumple con los criterios de calidad, reputación y vínculo geográfico exigidos por la Decisión 486 de la Comunidad Andina, y por la normativa nacional sobre propiedad industrial.
El acto administrativo reconoce que el carriel antioqueño posee características únicas derivadas de sus materiales, técnicas de fabricación artesanal y saberes transmitidos de generación en generación.
Su historia se remonta siglos atrás, cuando los arrieros que transitaban las trochas andinas necesitaban una bolsa resistente para guardar herramientas, alimentos, documentos y objetos personales como espejos, peinillas, barberas y jabones. De ahí surgió este bolso de cuero, generalmente con doce bolsillos -cinco de ellos secretos- que acompañaba al arriero en su labor diaria.
“La declaración de la Denominación de Origen carriel antioqueño es el resultado de un proceso institucional, técnico y humano que da cuenta de la madurez del Estado colombiano para comprender la cultura como fuente legítima de derecho”, destacó la superintendente Cielo Rusinque.
Por su parte, Adriana Mejía, gerente de Artesanías de Colombia, añadió: “Hoy celebramos que el carriel antioqueño reciba la denominación de origen como símbolo de nuestra identidad y de la fuerza de nuestros artesanos”.
La Denominación de Origen
La Denominación de Origen es un signo distintivo que designa un producto como originario de una región geográfica determinada, cuando su calidad, reputación u otras características se deben esencialmente a ese origen.
Este acto administrativo constituye un reconocimiento a la identidad colombiana y al patrimonio cultural del país, pues además de ser un accesorio funcional, el carriel antioqueño representa la historia de los arrieros, el espíritu emprendedor del pueblo paisa y la tradición marroquinera que ha perdurado durante siglos.
Su fabricación artesanal, cuidadosamente preservada por maestros artesanos de municipios como Jericó, Envigado, El Retiro, Támesis y Fredonia, lo ha convertido en un ícono cultural y económico del suroeste antioqueño.
