
Fenalcarbón, en la ciudad de Barranquilla con Carlos Cante, presidente del gremio, señaló que la producción y exportaciones del sector presentan una reducción del 34% frente al mismo periodo de 2024, lo que equivale a 10,8 millones de toneladas menos.
Cante explicó que la caída obedece a tres choques principales: la relocalización de mercados internacionales, la disminución de precios frente a los niveles de 2022 y el impacto de medidas administrativas y tributarias internas. “Estamos hablando de cierre de puertos, prohibiciones de exportación a algunos destinos y una escalada tributaria nunca antes vista contra ningún sector”, afirmó.
El dirigente advirtió que el anticipo de renta del sector pasó del 1,6% al 4,5%, lo que representa una retención de caja cercana a 2 billones de pesos que las empresas deberán recuperar en 2026. “El efecto de anticipar renta en exceso está reduciendo la producción y las exportaciones. Eso son menos impuestos y menos regalías para las regiones”, explicó.
Fenalcarbón calcula que las regalías podrían disminuir entre 2 y 2,5 billones de pesos al cierre de 2025, producto de una menor producción estimada de 20 millones de toneladas.
Cante también indicó que los ingresos de las empresas del sector se redujeron un 20% en 2024 y continuarían cayendo este año debido al menor volumen exportado y a los precios internacionales. En total, las contribuciones por renta y regalías pasarían de 8 billones de pesos en 2024 a cerca de 5 billones en 2025.
El dirigente insistió en la necesidad de “devolver la competitividad al país” y revisar el régimen tributario para garantizar la continuidad de la actividad minera y la generación de regalías. “Este sector puede aportar recursos importantes para enfrentar la crisis fiscal que tendrá que resolver el nuevo gobierno”, señaló.
Durante la cumbre, Fenalcarbón también abordó temas de transición energética, seguridad y sostenibilidad. Cante advirtió que la crisis energética nacional por la escasez de gas y la alta demanda eléctrica “hará necesario volver a hablar de carbón” como fuente para garantizar la confiabilidad del sistema.
En materia de seguridad, el dirigente sostuvo que las dificultades persisten en zonas como el Catatumbo, con presencia de extorsiones y bloqueos que afectan la movilidad y la operación minera. Además, advirtió que las pequeñas y medianas empresas del sector están operando al mínimo y registran reducciones de empleo de hasta el 60% en algunos municipios.
Finalmente, Fenalcarbón reiteró que el consumo global de carbón, estimado en 8.900 millones de toneladas, se mantendría estable durante las próximas tres décadas, y que el futuro del sector en Colombia dependerá de las decisiones del nuevo gobierno en materia tributaria y energética.
