
En desarrollo del Primer Foro de Petróleo, Gas y Transición Energética: Energía y Transformación para Colombia, convocado por Ecopetrol y la Unión Sindical Obrera (USO), con la participación de más de 400 asistentes, entre trabajadores, comunidades, empresarios, gremios, organizaciones sociales, académicos y representantes del Gobierno.
Durante la apertura, Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, afirmó: “Nuestro compromiso es garantizar el autoabastecimiento energético del país y, al mismo tiempo, impulsar la transformación hacia energías limpias. La transición debe avanzar de manera justa, gradual y responsable”.
Por su parte, César Eduardo Loza Arenas, presidente de la USO, señaló: “La transición energética requiere el concurso de trabajadores, comunidades, empresas y Gobierno. Debemos aplicar la teoría de la suma de fraccionarios: buscar el mínimo común denominador para construir, desde nuestra realidad, la política pública de la transición energética, acompañada de la transición socioeconómica”.
En el primer día de agenda académica, Luciano Sanín, jefe de despacho del Ministerio de Minas y Energía, explicó las principales acciones del Gobierno en la transformación de la matriz de generación. Indicó que se han expedido decretos para promover fuentes como solar, eólica, hidrógeno, geotermia y comunidades energéticas. Además, destacó la creación del Comité de Seguimiento 6GW+, que reúne a 14 entidades públicas, y otros mecanismos interinstitucionales para hidrocarburos y transición energética, con participación de sindicatos, comunidades y empresas privadas.
En un panel sobre autosuficiencia energética, el exministro Amylkar Acosta resaltó la relevancia de proyectos estratégicos como Permian, que aporta cerca de 100.000 barriles diarios, más que Rubiales, equivalente al 13% de la producción nacional, con alrededor de 100 millones de barriles en reservas probadas.
Otro de los ejes abordados fue el panel “Más allá de la Ley: sostenibilidad empresarial y licencia social para operar”. Los participantes coincidieron en que la sostenibilidad debe sustentarse en la transparencia, la confianza en los territorios y la participación de las comunidades, además de incluir compromisos en materia de equidad de género y transición hacia energías más limpias.
