
En una pasarela inolvidable cargada de color, tradición y sofisticación, Barranquilla hizo historia este 11 de septiembre en el Sony Hall de Nueva York, donde el diseñador Kenn Kozz presentó su colección Barranquilla, en el marco del New York Fashion Week.
Diez piezas de alta moda inspiradas en las danzas tradicionales del Carnaval y de las insignias de la ciudad, elaboradas por artesanos locales, se robaron los aplausos del público internacional y dejaron en alto el nombre de la ciudad.
La dirección general del proyecto estuvo a cargo de la primera dama, Katia Nule, con el acompañamiento institucional de la Alcaldía Distrital a través del programa Barranquilla es Moda, de la Gerencia de Proyectos Especiales, a cargo de Madelaine Certain, quien encabezó la delegación que viajó a Nueva York.
“La participación de Barranquilla en un escenario de talla mundial como el New York Fashion Week es una muestra del potencial que tiene nuestra ciudad para proyectarse internacionalmente. Desde la Alcaldía creemos en la cultura como motor de desarrollo económico, y este tipo de espacios nos permiten no solo promover el turismo, sino también visibilizar la creatividad, el talento y la identidad que nos hacen únicos”, afirmó la gerente de Proyectos Especiales.
La colección incluyó piezas como ‘Aves’, inspirada en el vuelo sobre el río Magdalena; ‘Fuego’, homenaje a los diablos arlequines; ‘Caimán’, un tributo a la leyenda viva del río; ‘Magdalena’, un vestido que fluye como las aguas de esa arteria fluvial, y ‘Caribe’, elaborado con más de 3.500 monedas de nácar y tejidos que evocan la tradición pesquera.
El público también fue testigo de piezas como ‘Solsticio’, irradiando la energía del sol barranquillero; ‘Cumbia’, que transforma el sombrero vueltiao en silueta femenina; ‘Garabato’, un rito en movimiento entre la vida y la muerte; ‘Mapalé’, bordado durante 1.300 horas en honor al erotismo y resistencia afrocaribeña, y ‘Congo’, símbolo de realeza y colectividad en el Carnaval.
“A Nueva York traje mucho más que una colección, traje a Barranquilla entera. Su río, sus danzas, su cultura y, sobre todo, la alegría de su gente. Todo está en estas piezas que son tan nuestras como universales”, señaló el diseñador Kenn Kozz, visiblemente emocionado.
