
Tras las declaraciones del ministro de Minas y Energía sobre la posibilidad de liquidar a Air-e y que el servicio de energía en la Costa Caribe sea asumido por una empresa del Estado, la Cámara Colombiana de la Energía afirmó que la solución de los problemas estructurales en la prestación del servicio eléctrico en la región es uno de los principales retos del país.
El gremio anotó que desde hace varias décadas los usuarios enfrentan altos índices de interrupción, bajos niveles de calidad, pérdidas significativas, dificultades de recaudo y precios elevados para los sectores industrial, comercial y residencial.
De acuerdo con la Cámara, la situación financiera de Air-e también ha impactado a la cadena de proveedores y contratistas que realizan labores de mantenimiento y operación del servicio. Señalaron que desde la intervención de la empresa en septiembre de 2024 los pagos a proveedores fueron suspendidos, sin que exista hasta ahora certeza sobre el proceso de recaudación.
“Esta situación ha generado perjuicios económicos, al punto de poner en riesgo la sostenibilidad de muchas empresas que dependen de estos recursos para su operación y estabilidad financiera”, indicó la agremiación.
El gremio manifestó que, si la solución requiere participación directa del Estado a través de una empresa pública, la apoyaría en la medida en que se trata de un problema estructural que exige una salida pronta.
Finalmente, la Cámara Colombiana de la Energía hizo un llamado a establecer un diálogo con el Gobierno Nacional para definir soluciones concretas frente a las deudas que Air-e ha acumulado con proveedores, tanto antes como durante la intervención. El objetivo, según la organización, es que las empresas estabilicen sus finanzas y recuperen la confianza necesaria para continuar apoyando la operación de la compañía y garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico en la región.
