
Tras resultados positivos alcanzados en los componentes asistencial y administrativo, como los avances en la gestión financiera, la Superintendencia Nacional de Salud levantó la medida de intervención forzosa para administrar de esta ESE.
En medio del proceso de intervención, la ESE logró el mejoramiento de la prestación oportuna y eficiente del servicio quirúrgico, la disponibilidad de insumos y medicamentos, el fortalecimiento de la política de seguridad del paciente, humanización del servicio, suficiencia del personal asistencial.
Además, la ESE hizo la reapertura de los servicios de la unidad renal y hemodinamia, la apertura de 57 camas en el servicio de hospitalización, la habilitación de 3 ambulancias y apertura de servicios de psicología, medicina interna, optometría, urología, anestesia, cirugía de mano, mantenimiento de la infraestructura.
La ESE también recibió una asignación de recursos del gobierno nacional por $30.000 millones para apalancar operación corriente y $9.274 millones para operación de 106 equipos básicos en salud.
La reorganización de los servicios y depuración de información financiera, como los pagos oportunos al talento humano, permitieron que la entidad actualmente cuente con capacidad para desarrollar su objeto social y mantenga un proceso de gestión encaminado a la mejora continua.
