
Los productores piden al Gobierno, implementar una política de reprogramación de deudas con los bancos, la condonación parcial de capital, reducción de intereses y acceso a líneas de crédito con tasas preferenciales.
El gremio arrocero anunció bloqueos en varias partes del país procurando soluciones a su crítica situación.
Mediante un comunicado en el que pidieron la presencia de los ministros de Agricultura, Martha Carvajalino; del Interior, Armando Benedetti, y de Ambiente, Lena Estrada, al igual que de otros altos funcionarios en las mesas de negociación en las que negocian con el Gobierno las peticiones del sector.
“Negociar con personas que no pueden tomar decisiones demuestra la falta de intención del Gobierno nacional con el sector agropecuario. Dos años y medio de gobierno, mesas permanentes, cinco meses de negociación, tres días de paro nacional y los campesinos del país no merecen la atención de los jefes de ninguna de las carteras“, señaló el gremio en el comunicado.
Piden a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) investigar a la industria molinera por posibles abusos de posición dominante y prácticas desleales que perjudican a los agricultores.
Actualmente, dicen los productores, el precio del arroz que se les paga a los agricultores es fijado por las empresas procesadoras.
Los productores recordaron que “el sector arrocero genera 68.846 empleos directos en 211 municipios de 23 departamentos arroceros, lo que lo convierte en un renglón estratégico para la sostenibilidad económica rural”.
Además, el arroz es un producto masivo, prioritario y básico de la canasta familiar, con un impacto directo en la estabilidad del mercado interno.
Por último, señalaron que su protesta pacífica seguirá hasta que el Gobierno atienda sus peticiones.
Las demandas tienen que ver básicamente con la crisis del sector por las importaciones de arroz y los bajos precios que les están imponiendo a los productores locales.
Para que el Gobierno preste atención a sus reclamos, los arroceros hacen desde el pasado lunes bloqueos intermitentes en las carreteras de departamentos productores del cereal, como Huila, Tolima, Meta, Casanare y Sucre, entre otros.
