
El Gobierno firmó la reforma laboral, y con esto ya empezó a regir el nuevo sistema para los trabajadores. A la normativa le hacen falta un par de decretos para impulsar a las micro, pequeñas y medianas empresas, Mipyme, además que progresivamente entrarán en vigencia los pagos de los recargos por trabajar en horas nocturnas, dominicales y festivos.
Antonio Sanguino, ministro de trabajo, dijo que con esta reforma saldrán de la informalidad 1,2 millones de empleados, aproximadamente, y que las empresas tendrán que analizar nuevas dinámicas para evaluar si requieren o no que sus colaboradores laboren en jornadas nocturnas, dominicales o festivas, para evitar así impactos económicos.
El ministro señaló que si no se necesita el trabajo, dominical y festivo, se pueden generar unos esfuerzos por parte de las empresas para que se eviten los recargos y por consiguiente que no se incrementen los costos laborales.
El incremento serán cifras marginales, desde lo que hoy significan en general los costos de producción de las empresas.
