
Como hace mucho tiempo no sucedía, la Plenaria del Senado eligió a dos mujeres en la Mesa Directiva: la senadora Lorena Ríos, de Colombia Justa y Libres, como primera vicepresidenta y a Paola Holguín, del centro Democrático, como segunda vicepresidenta.
Las senadoras Lorena Ríos (Colombia Justa Libres) y Paola Holguín (Centro Democrático) fueron elegidas primera y segunda vicepresidentas, respectivamente.
La senadora Lorena Ríos es una cristiana, abogada, especializada en Derecho Ambiental y magíster en Derecho Administrativo de la Universidad del Rosario, quien adelantó estudios Internacionales en Derechos Humanos en la Universidad Birkbeck, en Londres, y Estrategias Globales para la Protección de la Niñez en la Universidad de Harvard.
Por su parte Paola Holguín es Comunicadora Social y Periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y tiene una Maestría en Estudios Políticos con énfasis en economía y desarrollo en la misma universidad.
Ambas congresistas nos hablaron sobre la importancia de sus elecciones en el marco de la equidad de la mujer.
‘Las mujeres debemos estar en más espacios de decisión’:Senadora Lorena Ríos
¿Cómo se dio el proceso para que su partido tuviera en cuenta a Lorena Ríos como candidata a la primera vicepresidencia del Senado?
Llegué a la primera vicepresidencia gracias a la postulación presentada por el Partido Liberal y respaldada por la mayoría de las bancadas que reconocieron mi compromiso y disposición para construir acuerdos con los partidos e ideologías políticas que integran el Congreso. Destaco que soy la primera mujer cristiana que ocupa la primera vicepresidencia del Senado.
¿Dónde nació la vocación para la política?, ¿Cómo inició? ¿Qué significa representar al partido Colombia Justa Libres en esta dignidad?
Mi vocación política nace desde niña, inspirada por el ejemplo en casa con mi papá y mamá, y sobre todo con mi mamá. Fue la primera candidata cristiana a la presidencia de la República en 1998, representando al Partido Unión Cristiana, este movimiento que permitió participar en la Constituyente de 1991 y que fue determinante en la Constitución que nos rige. Me di cuenta como la política podía transformar realidades, lo que se convirtió en una vocación que he llevado con el compromiso de representar y defender la libertad religiosa, procurando siempre que este derecho sea plenamente garantizado como lo hice ayudando a consolidar y consolidad la Dirección de Asuntos Religiosos, de la cual fui primera directora. Desde la primera vicepresidencia seguiré trabajando por una política con sentido humano, ético y transformador.
¿Las mujeres deben tener más dignidades para el desarrollo institucional y la democracia en Colombia? ¿Ese 50 % en representación con los hombres, la paridad, está lejos de lograrse?
Debemos estar en más espacios de decisión, pero no solo para cumplir un porcentaje de participación. Si bien las medidas de inclusión son importantes y necesarias, también debemos impulsar la formación, preparación y facilitar la participación activa en los espacios políticos. No es llenar cuotas, sino fomentar un liderazgo femenino sólido, consciente, capacitado y que sea capaz de influir con responsabilidad en la transformación de nuestra sociedad. Una mesa directiva con dos mujeres es un avance significativo e histórico en este Congreso. Lo más valioso es que el Senado -en su mayoría- no se limitó a considerar un grupo político como cuota minoritaria o cuota de género, sino valoró nuestras trayectorias.
